(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Chile
aspira a convertirse a lo largo de esta misma década en un país
desarrollado y alcanzar incluso a naciones europeas como Portugal. Pero
para lograrlo debe solucionar el problema de su fragil matriz energética, verdadero cuello de botella para el desarrollo integral de Chile.
Ese objetivo nacional, ser un país del primer mundo, es el norte que persigue el actual ejecutivo de Sebastián Piñera. En palabras del Ministro Secretario General, Cristián Larroulet: “Chile quiere ser desarrollado a fines de esta década y para eso necesitamos energía limpia y al menor precio posible”.
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